El Decreto Nº 220 estableció el espacio de Formación Diferenciada Técnico-Profesional
en la Educación Media como un ámbito de preparación inicial para una vida de trabajo,
desarrollada mediante una especialización en un sector del mundo productivo.
Para orientar la planificación y el desarrollo curricular de la Formación Diferenciada,
el decreto proporciona, en cada especialidad, tres elementos básicos:
a. Una descripción sistémica en la cual se precisa el campo ocupacional, los
insumos utilizados, los procesos que se necesita dominar, los instrumentos y herramientas
de trabajo que se debe saber manipular y los productos esperados
del trabajo.
b. La definición de las capacidades mínimas y esenciales que deben dominar todos
los alumnos y las alumnas al momento del egreso, a través de los Objetivos Fundamentales
Terminales o Perfil de Egreso.
c. La delimitación de un marco temporal mínimo de 2.028 horas pedagógicas en los
dos últimos años de la Educación Media, calculado a partir de 26 horas mínimas
semanales en 39 semanas reales de clases.
De acuerdo con la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), los Objetivos Fundamentales
representan un marco que debe utilizar tanto el Ministerio de Educación
como los establecimientos escolares para elaborar los Planes y Programas de Estudio.
Para que los estudiantes alcancen las capacidades expresadas en los Objetivos Fundamentales
Terminales se pueden organizar diversos trayectos formativos; el Ministerio
de Educación lo ha hecho en torno a una estructura curricular modular, tendencia
que se está extendiendo en la mayoría de los países, con el propósito de flexibilizar la
formación para el trabajo y responder así al escenario actual de desarrollo tecnológico
y productivo y a la dinámica del empleo.
Los módulos que constituyen el Plan de Estudios de la especialidad han surgido de un
análisis de las necesidades formativas que se desprenden de las áreas de competencia
que debe dominar un técnico idóneo, entendidas como el conjunto de conocimientos,
actitudes y habilidades relacionadas entre sí que permiten desempeños satisfactorios
en situaciones reales de trabajo.
Para identificar las áreas de competencias y elaborar los módulos, el Ministerio de
Educación ha contado con el apoyo de docentes experimentados de establecimientos
de Educación Media Técnico-Profesional y profesionales de entidades académicas vinculadas
a la especialidad, en consulta con representantes del medio productivo.